Día de San Valentin

febrero 22, 2009

No es un secreto entre mis amigos y familiares que me gusta el cine, y bastante. Sin embargo, no suelo confesar, si no es absolutamente necesario, que me gustan las comedias románticas. No solo por tratarse de algo poco masculino, sino también porque muchas de las que me agradan son muy malas o cursis, y no obstante ello, las veo una y otra vez. La última que vi en el cine fue “Marley y yo”, protagonizada por Owen Wilson, humorista y casi suicida, y Jenny Aniston, la favorita de América. Debo confesar que al final de la película estaba al borde de las lagrimas por no revelar que muchas de ellas se escaparon .. por Dios!! … tengo un labrador que otra cosa podía hacer.

Así que debido a ese escondido gusto que he decido hacer público, pensé que en ese día en el que se celebra el amor, la amistad, se compran e intercambian regalos y se elevan desmedidamente las ganancias de las tiendas por departamentos y hoteles o telos mataderos, según el bolsillo de cada uno; debía organizar una maratón de películas románticas, para que juntamente con el ser amado que ademas de otros secretos inconfesables también conoce de mi fascinación por este tipo de películas, pasar todo el catorce de febrero, para luego de que el azúcar haya inundado nuestros cuerpos hasta niveles mucho mas altos de los que pueda resistir el cuerpo humano tomarnos suficientes tragos  amargos como para recuperar la lucidez.

Pero qué películas elegir entre esa tan grande cantidad de romanticismo cinefilo. Pensé, en principio, recurrir al método científico, hacer una búsqueda exhaustiva de las mas importantes comedias románticas de todos los tiempos, las más galardonadas e importantes, para finalmente,  por flojera y sentido común, animarme a escoger aquellas que en mi memoria dejaron una huella mas indeleble.

Definitivamente una de las escogidas debía estar protagonizada por Meg Ryan y Tom Hanks, que tienen tres de las mas recordadas comedias románticas que he visto: “Joe y el volcán” “Sintonía de amor” y “Tienes un e-mail?”, me quedo con la última que es la que vi a la pareja mas consolidada. La imagen de Meg Ryan como el ícono de la comedia romántica americana  me trajo una comedia de la que he escuchado hablar bastante pero nunca vi, “Cuando Harry conoció a Sallyprotagonizada además Billy Cristal. Pero no podía tener dos con Meg, era demasiado, tenía que escoger una. Difícil decisión que decidí postergar.

La segunda debía ser diferente,  fue fácil escogerla, una de las mejores comedias británicas que he visto últimamente, “El diario de Bridget Jones”, que si bien fue protagonizada por una norteamericana como Rene Zellweger creo un nuevo estilo de comedia que sería copiado con poco éxito por todo producto que saliera con posterioridad de la isla.

Necesitaba una clásica. Y se me ocurrió una que simplemente no que podía faltar “Pretty Woman”, aquella revolucionaria película protagonizada por Richard Gere y Julia Roberts, una verdadera superstar del género. Es interesante observar como en las comedias románticas que al parecer deben su éxito a la química que se genera entre sus protagonistas, los actores son perfectamente intercambiables  en tantas y diferentes películas, sin que se afecte con ello en mayor medida el resultado, por lo que al parecer no es la química únicamente sino principalmente el carisma individual de cada uno. Hugh Grant, Rene Zellweger, Julia Roberts, Richard Gere, Meg Ryan, Tom Hanks y  Billy Cristal, juntalos y revuelvelos para tener una gran variedad de comedias románticas, que van desde las antes mencionadas hasta “American swetheart”,” Novia fugitiva”, “Love actually”, y muchas otras mas de las que seguramente no me acuerdo.

Pero necesitaba una más y recordé a “Punch Drunk Love”, una película que tal vez no encajaría en el género perfectamente pero que tenía ganas de ver, y que además me trae a uno de los integrantes de otro dúo dinámico del género como Adam Sadler, que junto con Drew Barrymore hicieran clásicos instantáneos como  “50 primeras citas” y “Cantante de bodas”.

Me encontraba sumido en esas profundas cavilaciones, cuando sonó el telefono y la dulce voz de mi novia canceló mis claustrofobicos y cinefilos planes. Nos ibamos de día de playa. Entre a mi cuarto y saque mi ropa de baño, tal vez para la proxima – pensé.

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