Carnaval toda la vida – Análisis fotográfico
febrero 9, 2009
Febrero, mes de los carnavales. Época del año en la que siempre hay un buen pretexto para mojar o ser mojado. Y, aunque la autoridad trata de frenar el ímpetu festivo del limeño, la tradición y la palomillada pueden más que cualquier resolución municipal. Al jugador de carnaval, globo y betún en mano, no hay multa que lo amedrente, ni sereno (1) que lo detenga. Niños, jóvenes y viejos se divierten con un agua que escasea y que, concientes de los problemas medioambientales, reciclan con sabiduría ancestral.
La siguiente foto, aparecida en el popular diario Trome el día de hoy (9 de febrero de 2009), resume el espíritu de los carnavales limeños, una estampa de la alegría de este festivo mes:
Foto: Diario Trome – La Malcriada – 09-02-2009
Fotógrafo: Alan Ramírez
Lugar: Algún barrio populoso de nuestra capital. Puede ser una calle de Breña, Rímac, tal vez los Barrios Altos.
Hora: Por las sombras, las primeras horas de la tarde.
Para una mejor descripción, pasaremos a analizar individualmente a los personajes que aparecen en la fotografía:
1- Sujeto 1, de contextura adiposa. Sentado en un baldecito (que ya de por si es un milagro que soporte su peso), luce con sinvergüenzura su nada esbelta anatomía. La cadenita con cruz al cuello, el reloj , las zapatillas con medias y los lentes oscuros denotan que el carnaval lo agarró desprevenido y que, fiel a la costumbre, simplemente se dejó llevar, se calateó como pudo y agarró el primer globo que encontró. Su mirada delata sus nada sanas intenciones y el blanco de su tiro, es decir, el lugar en donde quiere mojar.
2- Sujeto 2, delgado, sonriente. Parece más preocupado de salir bien en la foto que de mirar a la modelo. Sostiene un amenazador globo en alto, pero no parece dispuesto a arrojarlo. Tal vez lo quiere como recuerdo, o lo piensa utilizar en otra víctima. Al igual que el sujeto anterior, luce lentes oscuros por encima del cabello, con la particularidad de ostentar una mancha por debajo de los labios que no sabemos si es betún o un coqueto arreglo en la barbilla. Por su actitud desenfadada, la manera como sostiene el globo, el cabello engominado y desinterés de la modelo en cuestión, suponemos que se trata del gay del barrio. Es una suposición, claro está.
3 – Sujeto 3, escondido entre el sujeto 2 y el 4. No sabemos si su timidez es intencional, o simplemente se esconde porque no consiguió globo ni balde para aparecer en la foto. Puede que también le haya dado roche (ese sentimiento tan limeño que condensa la timidez, la pacatería y la vergüenza) el hecho que lo vean todos sus amigos haciéndola de mañoso en un periódico local. Poco más se puede decir acerca de él.
4- Sujeto 4, de cabello rapado, alegre. Es el típico personaje al que más le interesa aparecer en la foto que cualquier otra cosa que pase a su alrededor. Ojo, no salir bien, como el sujeto 2, simplemente aparecer, estar ahí, lucirse. Un caso completamente opuesto al del sujeto 3. Más que sujetar el globo, lo muestra a la cámara, como saludando, como diciendo mírenme, acá estoy. Su sonrisa es casi una muestra de orgullo, ahora todos van a hablar de él, le enseñará la foto a todos sus conocidos. Un figureti (2) en toda línea.
5- Sujeto 5, regordete, rosario blanco al cuello. Típico palomilla de barrio. El que posiblemente inició el juego, el que moja desde la ventana y después se esconde. No tiene globos ni baldes porque probablemente ya los usó todos. Siempre listo para mojar, en chancletas y sin polo. Mira a la modelo con lascivia, con ansias de descargar cualquier líquido que tenga a la mano. Condensa todo el espíritu del carnaval, en él está todo el mal y todo el bien que estos juegos pueden acarrear.
6- Sujeto 6, oculto, víctima del fotógrafo o tal vez, al igual que el sujeto 3, de su propia timidez. Aunque para algunos es el más vivo de todos, el más sabido, el más pendenciero. Se ha colocado en tal posición que lo único a lo que puede dedicarse es a contemplar, y no precisamente a sus compañeros. Nadie lo ve, nadie le presta atención y él no hace más que solazarse en la anatomía posterior de la modelo.
7 – Modelo 7, sonriente, con bikini rojo. Personifica a la fémina víctima del carnaval. La muchacha inocente que sale a la calle y a la que todos quieren mojar. Bella e impecable, hace su trabajo y sonríe, a pesar de todo. Lleva en el cuerpo algunas marcas de betún por lo que cabe suponer que ya ha sido manoseada por alguno de los “carnavaleros”. Sus ligeras prendas van acorde con la ola de calor que actualmente azota la capital. Sabe que es el centro de las miradas, el objetivo de todos. Pero sabe también, que de esa situación saldrá indemne. Eso tal vez le permite actual con ese natural desenfado y coquetería. Todos los demás sólo piensan en lo rica (3) que está. Con la excepción del sujeto 2, tal vez.
8 – Sujeto 8, con gorrita, bivirí y ropa de baño floreada. Este personaje representa al que logra su objetivo, el que por circunstancias naturales o por una sagacidad ya aprendida en febreros pasados, se acerca más y moja. Moja afuera, pero moja. El no moja con globo, moja con balde. Y mira a la cámara con picardía, como diciendo “yo me acerqué más que los demás””yo la mojé”. La foto lo ha captado en el momento preciso en que arroja el líquido elemento a la modelo. Por supuesto que a esta no le caerá ni una gota, pero la idea está. Y la foto fue tomada justo a tiempo.
9 – Niño 9, en una piscina de plástico. La primera pregunta que se nos viene a la cabeza es: ¿Qué diablos hace este niño acá? Sin embargo, luego de un análisis más profundo, entendemos su simbología. El niño es la representación del futuro del carnaval, de las nuevas generaciones que tomaran la posta y continuarán con esta tradición. El niño representa a los jugadores de carnaval venideros que contemplan y aprenden de los adultos. Pronto será él quien sostenga el globo, quien arroje el balde, quien manche con betún. Aun inocente, sentadito en su piscina, parece esperar en reposo una herencia que le aguarda y que no desaprovechará. Por algo su inquieta mirada parece decirle a la modelo: “muy pronto seré yo quién te moje”.
10 – Sujeto colectivo, hombre y dos mujeres. A lo lejos, estas personas contemplan sonrientes el espectáculo. No participan en él pero se mueren por hacerlo. Él por ser uno de los del grupo y ellas por ser tan flacas como la modelo. Miran con aprobación y comparten la alegría del grupo. Son los vecinos que nunca faltan, los que no juegan pero se contagian de la alegría que, como el agua, a veces les salpica.
Hay que mencionar que, observando con detenimiento la fotografía logramos ver a un sujeto más, que aparece en el espacio entre el brazo y el cuerpo de la modelo. Es muy difícil poder decir algo sobre él, sin embargo es válido aplicarle la descripción dada al sujeto 6.
(1) Sereno: Policía municipal. Encargado de cuidar el orden en las calles de los distritos limeños.
(2) Persona a la que le gusta aparecer siempre frente a las cámaras. Busca popularidad a toda costa.
(3) Apetecible, deseable.


bueno es lo k le gusta mas k nada a los varones esa criollada tan populosa d las malcriadas,pero en fin kiero ubikar a ALAN RAMIREZ, kisiera saber si lo puedes ubikar o pasarme su correo, t agradeceria un monton (si es k sabes d el)