Una salida al cine
enero 29, 2009
De vez en cuando en algunos blogs o webs de cine he leído posteos de cines antiguos o “cines de barrio”, con una acuciosidad histórica y una añoranza de viejo que realmente me resulta muy aburrida y poco interesante, pero cada quien con su gusto, sinceramente nunca los leí pero este posteo me recuerda la veces que los deje pasar.
Ayer fui al Pacífico a ver “El Intercambio” (Changeling) de Clint Eastwood. El cine ha cambiado de apariencia muchas veces, tal vez mas de las que debió, pero así son las cosas la mayoría de veces, muy diferentes de como uno las imagina. Me alegró ver la larga cola de gente que esperaba comprar su entrada, por que ví lejana la posibilidad de que lo cierren nuevamente como algún vez ocurrió.
No recuerdo qué película fui a ver la primera vez que entré al Pacífico, pero sí que me acompañó mi padre, con quien no salía mucho en esa época, y mi hermana menor; y además recuerdo que fue la primera vez que pisé un cine en mi vida. En esa época todavía había intermedios, mezanines y matinés. Podría decir que ese día quedé prendado al cine y que ese es el motivo por que desde mi adolescencia lo he frecuentado tan seguido, tal vez la explicación freudiana de la Dra. Cachetada sería que las pocas salidas con mi padre originaron que me aferrara con mayor fuerza a esas visitas esporádicas al cine, o tal vez esa sensación de escape que producen las películas, los libros y algunas de las cosas que más me gustan. Pero todas esas serian estupideces, a mi el cine me comenzó a gustar muchos años después, cuando en mi paso por las aulas universitarias llevé un curso de apreciación cinematográfica con Jose Carlos Huayhuaca a quien además de sus libros le debo mi desmedida cinefília.
Luego vinieron los multicines, esos grandes colosos con muchas salas que abrieron en los noventas y cambiaron todo; mas películas, no necesariamente mejores, merchandising, cajas por bolsas de canchita y todo mas norteamericanizado, era el efecto de la globalización. He ido a casí a todos los multicines del Lima y alguno que otro de provincia, y he visto de todo, en cuanto al cine soy omnivoro aunque no siempre todo me ha caído bien. Recuerdo que por esas épocas el Pacifico también se volvió multicine, pero el dramático cambio casi lo hace quebrar, sin embargo me quedo con una pequeña salita lateral fuera del complejo donde pasaban peliculas independientes y donde ví por primera vez Buena Vista Social Club.
Ayer volvi a ese cine de barrio, multicine pionero casi quebrado, estructura viviente que lucha por sobrevivir en medio de tantas películas, epocas, cambios y gentes.
